LA ORACIÓN PERSONAL
Muchos han creído que la oración es una forma mágica
para obtener lo que queremos de parte de Dios, y en
momentos le reclamamos a Él cuando no obtenemos lo
que pedimos; sin embargo, la oración es mucho más
que una fórmula para tener algo. La oración es un
diálogo con Dios donde el hombre puede alcanzar
relacionarse más íntimamente con aquel que lo creó.
Las respuestas que podríamos dar ante la pregunta
¿por qué orar? son: Para tener paz de corazón, para
encontrar refugio en la prueba, para que Dios me
use, para conocer y crecer en Él, para que se
revele, para que me transforme, para que haga su
voluntad, para que Dios provea en mi vida, o para
glorificarlo. Todas estas respuestas son válidas y
ciertas, pero la razón por la que debemos orar es
para encontrarnos personalmente con Dios
y esto lo logramos por medio de Espíritu Santo.
La oración es la
principal arma para defendernos del may estar
siempre en los brazos de Dios.
Jesús nos enseña cómo debemos orar:
·
No ser hipócrita,
Dios valora un corazón contrito y humillado.
·
Entrar al cuarto,
cerrar la puerta y orar al Padre en secreto.
Esto es una búsqueda íntima con Dios, es una
relación de profundo amor, que Dios reclama de
nosotros.
·
No hacer vanas
repeticiones.
Hay personas que creen que con repetir fórmulas
repetitivas de oración van a conseguir el favor de
Dios. No es malo acercarnos a Dios persistentemente
con la misma petición,
lo que Jesús condena es venir delante de Él con
oraciones que no salen del corazón, a veces con
palabras que nosotros ni entendemos.
El modelo de oración de Jesús es el Padre Nuestro,
comienza con una invocación a Dios y siete
peticiones, tres referentes a Dios (tu nombre, tu
reino, tu voluntad) y cuatro a los hombres en
sentido comunitario (nosotros).
En la carta a Santiago,
podemos darnos cuenta el por qué no obtenemos
muchas veces lo que deseamos, también recordemos que
todo lo que pidamos nos lo dará si estamos unidos a
Él
Resumen
La oración es la forma
más sencilla de encontrarnos con papá
Dios, y en ella podemos decirle lo que deseamos con
toda la sinceridad de nuestro corazón.
Cada día coloca una
cita para hablar con Él, y siempre que puedas
respeta ese horario, háblale a él como un Amigo.
No pretendas tener sentimientos extraños en la
oración, eso sería limitar la oración, sólo deja
obrar al Espíritu como el desee.
Conclusiones
La oración es un diálogo con Dios, en donde el
hombre se puede relacionar más íntimamente con su
creador y al tener ese profundo encuentro llegará a
su corazón las palabras del Salmista
“Señor: ¡Más vale
estar un día en tus atrios, que mil fuera de ellos!”.
Taller
Revisa cómo está tu
oración personal y responde:
·
¿Cuáles
son las distracciones que interrumpen tu oración?
·
Qué te
dice Jesús en el evangelio de Juan12, 24?
·
¿Por qué
es importante la oración personal? Sustenta tu
respuesta desde Mateo 26,41.
·
Nuestra
fortaleza está en Dios y lo encontramos en la
oración; nunca debes sentir que ya estás lleno y no
necesitas porque recuerda lo que Pablo nos dice en 1
Corintios 10, 12.
·
Lee
Mateo18, 19; Filipenses 4, 5; Colosenses 4, 2;
Santiago 5, 15-18; Romanos 8, 26; para que conozcas
otros aspectos de la oración.